Características de la Dislexia  

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DETECCIÓN DE LA DISLEXIA

En el aula la dislexia se puede detectar inicialmente por el retraso en el aprendizaje de la lecto-escritura, las peculiaridades que se dan cuando consigue iniciar el aprendizaje, la lentitud, la tendencia al deletreo, la escasa comprensión lectora debido a la falta de ritmo, la ausencia de puntuación. A medida que los cursos pasan, los problemas se agudizan, ya que el estudio, y el trabajo escolar en general se basa en las habilidades que el niño no tiene y se retrasa progresivamente. Así, la dificultad lectora, la escasez de comprensión, llevan a malos resultados escolares, mal auto concepto, actitudes de desgana y conductas en ocasiones disruptivas, perturbadoras del buen funcionamiento del clima del aula.

La dislexia se presenta en muchos grados, desde pequeños problemas superables en breve plazo, hasta una dificultad que se arrastra de por vida y que se aproxima como en un continuo cada vez más hacia la disfasia, que es un problema más grave y profundo de todas las áreas del lenguaje. De cualquier modo, con la iniciación del tratamiento con suficiente precocidad se suelen derivar resultados positivos y una clara mejora en el rendimiento escolar. La mayor o menor efectividad va a depender de factores tales como la profundidad del trastorno, el novel de motivación, inicial o que se le consiga inculcar, grado de implicación de la familia y el profesorado, adecuado diagnostico y tratamiento, duración y seguimiento del trabajo.

Dado a esto es de suma importancia la detección precoz de estos problemas, antes de que generen los problemas de personalidad a que hemos aludido. En vez de ignorar las dificultades, atribuirlas a descuido, distraibilidad o inmadurez, se recomienda la derivación hacia el psicopedagogo escolar con el fin de descartar problemas de dislexia. Para que pueda ser evaluado y diagnosticado correctamente.

Profundizando en la detección de los niños con problemas de dislexia, de acuerdo con los criterios de la Asociación Británica de Dislexia y con otras fuentes, los signos que pueden tener (algunos de ellos, no necesariamente todos) los niños según la edad serian los siguientes:


 
 

NIÑOS DE PREESCOLAR 

EDUCACIÓN INFANTIL

• Historia familiar de problemas disléxicos (padres, hermanos u otros familiares).

• Retraso en aprender a hablar con claridad.

• Confusiones en la pronunciación de palabras que se asemejen por su fonética.

• Falta de habilidad para recordar el nombre de series de cosas, por ejemplo los colores.

• Confusión en el vocabulario que tiene que ver con la orientación espacial.

• Alternancia de días "buenos" y "malos" en el trabajo escolar, sin razón aparente.

• Aptitud para la construcción y los objetos y juguetes "técnicos" (mayor habilidad manual que lingüística, que aparecerá típicamente en las pruebas de inteligencia), juegos de bloques, legos, rompecabezas, entre otros.

• Dificultad para aprender las rimas típicas del preescolar.

• Dificultades con las palabras rimadas.

• Dificultades con las secuencias. 
 
 

NIÑOS ENTRE LOS 6 Y LOS 9 AÑOS • Particular dificultad para aprender a leer y escribir.

• Persistente tendencia a escribir los números en espejo u orientación inadecuada.

• Dificultad para distinguir la izquierda de la derecha.

• Dificultad de aprender el alfabeto y las tablas de multiplicar y en general para retener secuencias, como por ejemplo los días de la semana, los dedos de la mano o los meses del año.

• Falta de atención y de concentración.

• Frustración, posible inicio de problemas de conducta.


 
 

NIÑOS ENTRE LOS 9 Y LOS 12 AÑOS

• Continuos errores en lectura, lagunas en comprensión lectora.

• Forma extraña de escribir, por ejemplo, con omisiones de letras o alteraciones del orden de las mismas.

• Desorganización en la casa y en la escuela.

• Dificultad para copiar cuidadosamente en la pizarra y en el cuaderno.

• Dificultad para seguir instrucciones orales.

• Aumento de la falta de auto confianza y aumento de la frustración.

• Problemas de comprensión del lenguaje oral e impreso.

• Problemas conductuales: impulsividad, corto margen de atención e inmadurez.
 
 
 
 

NIÑOS DE 12 AÑOS EN ADELANTE • Tendencia a la escritura descuidada, desordenada, en ocasiones incomprensible.

• Inconsistencias gramaticales y errores ortográficos, a veces permanencia de las omisiones, alteraciones y adiciones de la etapa anterior.

• Dificultad para planificar y para redactar relatos y composiciones escritas en general.

• Tendencia a confundir las instrucciones verbales y los números de teléfono.

• Gran dificultad para el aprendizaje de lenguas extranjeras.

• Baja auto-estima.

• Dificultad en la percepción de lenguaje, por ejemplo en seguir instrucciones.

• Baja comprensión lect6ora.

• Aparición de conductas disruptivas o de inhibición progresiva. A veces hasta el punto de depresión.

• Aversión a la lectura y a la escritura.

 

ALTERACIONES FUNDAMENTALES DE LA DISLEXIA

La observación de que todos los trastornos que desencadenan la dislexia y sus manifestaciones no se dan siempre en su totalidad lleva a algunos autores a pensar que existen dos matices distintos de la dislexia, tanto para la dislexia adquirida como la dislexia del desarrollo y estos son:

• Dislexia con alteraciones fundamentales viso-espaciales y motrices, cuyas características serian la escritura en espejo, confusiones e inversiones al escribir, torpeza motriz y disgrafías.

• Dislexia con alteraciones fundamentales verbales y de ritmo, que se caracterizaría por trastornos del lenguaje como dislalias, inversiones, pobreza de expresión, poca fluidez verbal, comprensión baja de las reglas sintácticas y dificultad para redactar y para relatar oralmente.
 
 

Las lesiones cerebrales derechas se relacionarían con trastornos gnoso-práxicos, viso-espaciales, apraxias constructivas, perturbaciones somato-gnosicas, que se corresponderían con lo observado en el primer tipo de dislexia, mientras que las lesiones izquierdas están más relacionadas con los trastornos de las funciones simbólicas (trastornos del lenguaje, alexia, agnosia para los colores, etc.)

El principal propulsor de esta teoría y autor clásico es Ajuariaguerra quien plantea a estas dos dislexias como únicas y sin correlación.
 
 

CARACTERÍSTICAS DETALLADAS 

POR RANGO DE EDAD

Precisamente donde la dislexia se manifiesta de una forma concreta, donde se suelen empezar a detectar los síntomas y los problemas, es en la escuela, precisamente en las materias que inician fundamentalmente el aprendizaje, la lectura y la escritura, y en ocasiones también afecta el problema a los aprendizajes del cálculo apareciendo una discalculia, como afirma Oltra-Abarca que aunque poco frecuente suele aparecer en especial en los comienzos, con la suma y la resta y los primeros números, pero aparece con más frecuencia el problema al iniciarse la resta llevando, tener que memorizar las tablas de multiplicar y aprender la escritura numérica y con letras de grandes números.

En esta primera etapa aparecen muchos niños que presentan síntomas que a veces se consideran característicos de los disléxicos, tales como incipiente escritura en espejo, inversiones, entre otras. La dificultad en este nivel es la de distinguir a niños que cometen errores normales en una primera etapa de aprendizaje, de los verdaderos disléxicos cuyos problemas son más profundos y permanentes.

Según va creciendo, el niño va presentando unos problemas, que dentro de las amplias variaciones individuales de todos los estudiantes son difíciles para estructurarlos y por tanto identificarlos, por lo que se definen a detalle sus características por nivel de edad.
 
 

NIÑOS EN EDADES COMPRENDIDAS ENTRE LOS 4 Y LOS 6 AÑOS.

Este periodo coincide con la etapa preescolar, actualmente considerado en la mayoría de países como el segundo ciclo de la educación infantil y en nuestro país como el primer ciclo de la educación inicial a partir de los 5 años. Los niños se inician en la adquisición de la lectura y la escritura, mediante ejercicios preparatorios, pero todavía no se puede hablar de lectura y escritura como tales salvo al final del período. En este nivel se puede hablar de predislexia, posible predisposición a que aparezca el trastorno o indicios que hacen temer que se vaya a producir el problema. Las alteraciones tienden a aparecer más en la esfera del lenguaje como:

• Dislalias.

• Omisiones de fonemas, principalmente en las silabas compuestas e inversas.

• Ocurre a veces también la omisión del ultimo fonema. Así el niño dice "bazo" por "brazo" cuando no hay rotacismo o dislalia de la "r". O dice "e perro" omitiendo la "l" en vez de decir "el perro".

• Confusiones de fonemas que a veces van acompañados de lenguaje borroso. Puede hablar claro si se le invita a hablar despacio, pero su lenguaje espontáneo es confuso.

• Inversiones, que pueden ser de fonemas dentro de una silaba o de silabas dentro de una palabra. Por ejemplo: "pardo" por "prado" y "cacheta" por "chaqueta".

• En general, pobreza de vocabulario y de expresión, junto a comprensión verbal baja.
 
 

Además de las alteraciones de lenguaje, se observa también frecuentemente en estos niños:
 
  • Retraso en la estructuración y reconocimiento del esquema corporal.

• Dificultad para los ejercicios sensorio perceptivos: distinción de colores, formas, tamaños y posiciones.

• Torpeza motriz, con poca habilidad para los ejercicios manuales y de grafía. Si se observa con detenimiento, se suele dar falta de independencia segmentaria, dificultad de mover independientemente las distintas articulaciones.

• Movimientos gráficos de base invertidos. Nuestra grafía requiere el giro en sentido contrario a las agujas del reloj, pero hay niños que los hacen en el mismo sentido del reloj.

• Al final del periodo, si consigue aprender letras y números, memorizarlos y distinguirlos, aparece la escritura en espejo de letras y números, las inversiones, las confusiones, la falta de alineación de la escritura y el tamaño inconstante de las grafías.

• Cuando se ha aprendido la técnica lectora se notan vacilaciones, omisiones, adiciones, confusiones de letras con simetrías, dificultades de las descritas arriba a nivel oral a la hora de escribir.
 
 

NIÑOS EN EDADES COMPRENDIDAS ENTRE LOS 6 Y LOS 9 AÑOS.

Este periodo abarca los años iniciales de a enseñanza primaria, aproximadamente hasta el cuarto curso de primaria (en nuestro país el cuarto año de educación básica). Es un periodo crucial de los niños con este problema. En estos primeros cursos se presta especial atención a la adquisición de las denominadas técnicas instrumentales (lectura, escritura y cálculo) que deben ser manejadas con cierto dominio y agilidad al final, como instrumentos de base de futuros aprendizajes. En estos niveles de edad es cuando con más frecuencia se detecta el problema y se solicita la ayuda del especialista. Siempre que o bien padres, profesores o alguien del entorno como el psicólogo escolar encauce adecuadamente el problema y no lo atribuyan a inmadurez, pereza, falta de voluntad, deficiencia mental o cualquier otra atribución alternativa para "explicar" el problema.

En el lenguaje, las dislalias y omisiones del periodo anterior se suelen haber superado o están en fase de superación, más fácilmente si se han abordado a tiempo y no responden a una dislalia verdadera, a veces de más difícil superación inicial o espontánea. Sin embargo las inversiones y confusiones de fonemas aumentan. Se observa expresión verbal pobre y dificultad de aprender palabras nuevas, en especial las polisílabas o las fonéticamente complicadas. En general el rendimiento en las áreas lingüísticas es bajo. Pese a ello, si se le explican las cosas verbalmente es más capaz de aprender que si se le exige que adquiera los conocimientos mediante la lectura o la escritura repetida.

Michel Lobrot considera que una de las dificultades de los disléxicos esta en la función de la repetición. El exceso de actividades repetitivas en el aula los aburre particularmente, más cuando el avance del conocimiento no se produce por estas vías y no se realiza el refuerzo adecuado.

En la lectura, las confusiones se producen sobre todo en las letras que tienen cierta similitud morfológica o fonética. Por ejemplo a y o en las vocales manuscritas, a y e en las vocales impresas, u abierta y/o a nivel fonético. A nivel fonético se produce también la confusión entre p, b y m y en ocasiones confusión también con la n.

Existe también con frecuencia la confusión entre letras que gráficamente se diferencian por su simetría o pequeños detalles, en especial en letras de imprenta. Así: d/b; o/g; b/g; u/n; g/p; d/p. A esta confusión la llaman algunos autores confusión estática.

Se producen de otro lado omisiones de letras, adiciones, principalmente a final de palabra y en silabas compuestas. Por ejemplo "carte" por "cartel", "pelo" por "pelos" o "ten" por "tren".

En las silabas se producen sobre todo inversiones, reiteraciones y omisiones. Las inversiones pueden ser de por cambio de orden de las letras dentro de una silaba directa: "lala" por "pala", o en una silaba inversa, como por ejemplo "rapa" por "arpa". Pero es más frecuente la inversión de letras que forman parte de una silaba compuesta, trabada o sinfon, que de las tres maneras se denomina. Así, por ejemplo, "pader" por "padre" o "barzo" por "brazo".

En otras ocasiones se cambia el orden de las silabas dentro de la palabra, en especial cuando son silabas compuestas, así por ejemplo, "drala" por "ladra". Esto es lo que recibe el nombre de inversiones dinámicas. Se producen también reiteraciones de silabas como "cocicina" por "cocina".

Otro de los errores comunes es la omisión de silabas, si bien se produce en menor grado que las omisiones de letras y afecta sobre todo a palabras largas con silabas compuestas.

En las palabras se producen: omisiones, reiteraciones y sustituciones de una silaba por otra que empieza por la misma silaba o tiene un sonido parecido, por ejemplo, "lagarto" por "letargo". A veces la palabra sólo tienen común la primera letra. Lo que ocurre es que el disléxico no tiene la capacidad de "prever" lo que viene a continuación, capacidad que los buenos lectores si tienen y que tiene que ver con los movimientos sacadicos de los ojos al leer.

En aspectos generales dentro de la lectura, además de los problemas concretos citados se observan unas características bastante típicas que deben guiar enseguida las sospechas hacia una posible dislexia:

• Falta de ritmo en la lectura.

• Lentitud en ocasiones exasperante. Muchas veces, como precaución, leen en voz baja antes de leer en voz alta para asegurarse la corrección, lo que no suelen conseguir y añade lentitud a la lectura.

• Falta de sincronía de la respiración con la lectura, que tiene que ver con los signos de puntuación que no se usan para las pautas que están previstos, con lo que se amontonan las frases o se cortan sin sentido.

• Hay una dificultad en seguir la lectura, que se manifiesta en saltos de línea al acabar cada línea, a perdidas de la continuidad de la lectura en cuanto levanta la vista del texto. Esto hace que en muchas ocasiones vuelva a comenzar a leer la misma línea.
 
 

Cuando se consigue la lectura correcta es mecánica, no se produce apenas comprensión de lo leído.
 
 

Un ejemplo de un caso.

Como lo leyó el niño disléxico:

"Ya llególa primavera.

Por eso los sapos, desoiden de su letrado invierno y sale al sol que dejando estoy no se para menos, hacerme eso que no pruebo bocao."

El texto original:

"Ya llegó la primavera.

Por eso don Sapo, despierta de su letargo invernal y sale al sol. "¡Que delgado estoy!" Pero ¡no es para menos! ¡Hace meses que no pruebo un bocado!

Me parece que el traje viejo me queda grande. No importa, ya se caerá y tendré otro, ultimo modelo. No crean que soy derrochón. Para que vean que no lo soy, me comeré el traje viejos apenas se caiga."

Si lo comparamos con el texto real se vera que hay omisiones, falta de puntuación, uniones y separaciones inadecuadas, omisiones de porciones enteras de la lectura. Cuando se le pregunta al niño por el tema de la lectura dice: "Algo de un sapo".

En la escritura se producen inversiones de letras en espejo. En algunos casos, se llega a producir una escritura total en espejo. 

La alteración de la dirección de los óvalos tiende a dar una escritura vacilante e irregular, a veces las letras están hechas de trazos sueltos y en ocasiones, pese a una letra de apariencia correcta se observa lentitud y algunos fallos debido a la inversión de los giros, que al niño ha sobre compensado con dobles giros, trazados peculiares, etc.

Presenta en muchas ocasiones confusiones de letras que se parecen por la grafía o por el sonido. Se suelen presentar omisiones similares a las que se dan en su lectura, de letras, silabas o palabras.

Mezcla de letras mayúsculas con minúsculas. Inversiones de letras, silabas o palabras, pero lo más frecuente son las inversiones de las silabas compuestas o inversas.

Se producen agrupaciones y separaciones incorrectas, partiendo palabras o uniendo varias palabras en una sola: " y en la Coruña viaunas olas muigrandes y me cudrian".

Mala elaboración de las frases y la escritura confusa por las alteraciones de tamaño descritas y la unión en ocasiones de varios de los problemas a los que se han aludido en los párrafos anteriores.

En la escritura encontramos además una serie de características como:

• Torpeza y coordinación manual baja.

• Postura inadecuada, tanto del niño como de la hoja de papel.

• Tonicidad muscular inadecuada, que puede ser por falta de presión o por exceso de la misma.
 
 

Las alteraciones graficas afectan también obviamente a los números, sin que se pueda hablar de un discalculia. Se da también la escritura en espejo de los números aislados, en especial algunos de ellos con más frecuencia (5, 7, 3, 9/6).

Se dan inversiones de cifras en números de dos cifras, 24 y 42. Con números de tres o mas cifras se hace más frecuente. Encuentran gran dificultad en diferenciar 104 de 140.

Tienden a confundir números de sonidos semejantes como (60 y 70), en mayor medida que la población normal.

Trastornos de carácter espacio-temporal son dificultades seriación, como hemos apuntado más arriba. Se manifiestan por ejemplo en los pasos de una decena a otra y en las seriaciones en sentido inverso, descendente. Hay casos extremos con gran retraso en el aprendizaje de la serie de los 100 primeros números. 

Las dificultades graficas y de orientación espacial se unen para dar un aspecto desordenado a las operaciones, dificulta una correcta alineación de las cifras en las operaciones, tienden en ocasiones a empezar las operaciones por la izquierda.
 
 
 
 

NIÑOS MAYORES DE 9 AÑOS.

La variabilidad que el trastorno presenta en las características individuales que acompañan al problema fundamental de dificultad lecto-escritora, se hace mayor a medida que el niño crece, ya que la manera de interactuar de los distintos elementos personales y del entorno aumenta en amplitud y complejidad.

Además de esto hay otros factores que influyen en el estado del problema en esta edad como son:

El Nivel Mental. 

Los niños con una capacidad intelectual alta, encuentran a veces la forma de superar los problemas, en especial si han recibido atención especializada, y/o apoyo familiar, a veces en forma de repaso insistente a nivel oral cuando se dan cuenta intuitivamente que pueden compensar su dificultad de comprensión lectora de ese modo.

La Gravedad de la Dislexia.

Las alteraciones profundas son más difíciles de superar que las leves. Según algunos autores la dislexia forma un continuo con la disfasia, un trastorno del área del lenguaje más profundo y con mayor correlato con disfunciones cerebrales. Hay disléxicos que mantienen su dificultad de adultos pese al tratamiento.

El Diagnostico Precoz

El diagnostico precoz y la reeducación adecuada aumenta las posibilidades de que el trastorno se supere.
 
 

La Colaboración.

La eficaz colaboración de la familia y el profesorado en el tratamiento, teniendo en cuenta la motivación y el aumento de la autoestima como factores de vital importancia en el mantenimiento y éxito del tratamiento.

Frecuentemente aparecen casos de niños con características típicas de la etapa anterior, fundamentalmente por no haber recibido adecuado tratamiento, por diagnostico equivocado, falta de continuidad del trabajo terapéutico, dificultades do diversos tipo en el desarrollo del mismo, entre otras.

Los trastornos típicos de esta edad y que a veces permanecen son:

Dificultades para elaborar y estructurar correctamente las frases, para estructurar relatos y por lo tanto para exponer conocimientos de una forma autónoma. Dificultad para expresarse con términos precisos. Dificultad en el uso adecuado de los tiempos del verbo. En general continua la pobreza de expresión oral. La comprensión verbal continua en desnivel con la capacidad intelectual.

En la lectura es frecuente que se queden en un nivel de lectura vacilante-mecánica, con lo que no les gusta en lo absoluto la lectura y no se motivan en los aprendizajes escolares, ni en la lectura como distracción o complemento. El esfuerzo del niño cuando lo hace, se pierde en gran parte en descifrar las palabras, se cansa, y tiene gran dificultad para abstraer el significado de lo que lee. 

En ocasiones se detecta que la lectura silenciosa, para sí, le resulta más eficaz que la lectura en voz alta, donde las dificultades se manifiestan de forma más patente.

Permanece la dificultad en las seriaciones. Esto se manifiesta en la dificultad del uso del diccionario. Les cuesta aprender la ordenación alfabética de las letras. Además les cuesta recordar la ordenación de las letras dentro de la palabra, lo que unido a las dificultades ortográficas que suelen tener, da como resultado esa gran dificultad en el uso del diccionario.

En la escritura, siguen presentando cierta torpeza en el aspecto motriz. Es frecuente el agarrotamiento y el cansancio motriz, dado al sobreesfuerzo que le requiere la escritura a nivel grafico, comprensivo, ortográfico y de ordenación en el papel. Se llega a dar una especie de fobia hacia la escritura, que dificulta el tratamiento y que hay que superar en las fases iniciales del mismo. En la lectura se da también esa posición de rechazo sistemático cuasi-fóbico de la actividad tan negativamente cargada.

La ortografía, como hemos referido arriba, es una gran dificultad para estos niños y se puede hablar en muchas ocasiones de disortografía. Muchos niños acaban leyendo aceptablemente, pero la ortografía es deficiente, debido a una percepción y memorización visual deficientes de las palabras. Les cuesta mucho trabajo recordarlas como un todo.

En la redacción de forma espontánea pone de manifiesto su mala ortografía en mayor medida que en otros usos de la escritura. A ello se une la dificultad para ordenar las frases, para puntear con corrección y expresarse con los términos precisos. Es una versión aumentada de su dificultad de expresión oral.

En otras materias además de la lectura, la escritura y el cálculo, se observan dificultades que tienen que ver con las características descritas, como la desorientación espacio-temporal. Así en historia les cuesta captar la sucesión temporal y la duración de los periodos. En geografía tienen gran dificultad para localizar y en especial para establecer las coordenadas geográficas y los puntos cardinales. En geometría se producen grandes dificultades por su relación directa con la estructuración espacial.

Pese a la reeducación en algunos casos la dislexia de forma atenuada se mantiene hasta la edad adulta: les cuesta automizar las nociones espaciales y temporales, su lectura no llega a alcanzar nunca una gran rapidez y su expresión oral no suele ser muy fluida. Esto no impide el desarrollo profesional, incluso a nivel universitario.

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